A un mes de la última publicación en este blog, Eufrasio entrevista a Heisenberg.


Como habrán notado, no se han publicado nuevos textos en este blog desde hace un mes. Para conocer las razones de la ausencia de nuevos posteos entrevistamos a Juan Carlos Heisenberg, a quien correspondía publicar el 3 de setiembre pero no lo hizo sino hasta hoy (si consideramos esto un post suyo, por supuesto).



1) Hola, Heisenberg ¿qué ha sido de tu vida? ¿Cómo te trató el temporal?


Hola, siempre es un placer dialogar contigo Eufrasio, recuerdo la última vez que tuvimos la oportunidad de hacerlo, fue durante una revuelta civil en Ciudad del Cabo, siendo ambos dos jóvenes llenos de utopías, barbas y drogas en los bolsillos que aún creíamos en la vida. En aquellos tiempos hablábamos de política y arte, interpelábamos a Sarte entre sorbos de ajenjo, le hacíamos guiños a Artaud compartiendo bolitas de opio, y creíamos entender a Marguerite Duras mientras nos inyectábamos morfina. ¿Qué fue de aquellos soñadores que creían tener el mundo a sus piés? ¿Qué de aquella ilusión de cambiar el mundo con las palabras? Acá nos vemos, hablando sobre el tiempo, envejecidos, avejentados, que no es lo mismo, marchitos de tanta realidad. Será por eso, oh Eufrasio, que se me hace tan difícil hallar una respuesta cuando me tu me preguntas qué ha sido de mi vida. Eso es algo que temo cuestionarme cada mañana cuando me miro al espejo y no veo más que una sombra, acaso la sombra de lo que alguna vez creí que podría ser si era lo que fui siendo yo mismo el que creía ser mientras no era lo que estaba siendo en ese preciso momento de mi existencia. Así de enmarañada es la existencia, o más, pero nosotros, los de ahora, ya no nos cuestionamos quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos; simplemente caminamos como vacas al matadero de la cotidianeidad, como hormigas al hormiguero del sinsentido, como milanesas al sartén de la nada.
Quizás de alguna manera ya lo habían percibido, pero haber ido a la jornada que nos regaló el Sri Sri Ravi Shankar me hizo replantearme muchas cosas, por ejemplo el ritmo de nuestras vidas, el egoísmo de los tiempos que vivimos y lo equivocado que estaba cuando pensaba en lo inaplicable de casi cualquier modo de vida de oriente a occidente.
Tú me preguntas cómo me trató el temporal, mas la pregunta que debiéramos hacernos es cómo nos ha tratado el tiempo. Igualmente la voy a responder, el temporal no me afectó porque sucedió afuera y yo estuve adentro, de hecho siempre he estado adentro, encerrado, viendo nada más que las sombras de las cosas como un prisionero más de aquellos que Platón tenía encerrados en su caverna. Recién ahora creo que estoy preparado para emprender mi camino hacia la luz, auque debo confesar que tengo miedo, miedo a encandilarme y enceguecer para siempre.


2) Contale a los lectores por qué no has publicado ningún texto nuevo.

Sri Sri Ravi Shankar me enseñó (o acaso debería decir que sacó de muy dentro de mi una sabiduría que ya traía conmigo, y que de hecho todos traemos) que de nada sirve apurarse, ir corriendo no significa ir en la dirección correcta, correr solo sirve para llegar antes, pero de nada nos sirve si no sabemos a dónde queremos llegar. Y así vivimos nuestras vidas, corriendo una carrera contra nosotros mismos, carrera que por tanto siempre hemos de perder.
A ustedes quizás les parezca mucho tiempo un mes sin postear, sin embargo a mi, que ahora no uso reloj ni me guío por los días de sus calendarios sino por el sol, me parece que eso que ustedes llaman “mes” no es más que el comienzo del inicio del preámbulo de la preparación para poder comenzar a introducirse en los primeros estadios de pensamiento necesarios para acceder a lo que luego será el pensamiento propiamente dicho.
Esto quizás responda en parte la pregunta que tú me haces, mas no creo que responda todas aquellas que acabo de despertar en ustedes, ¿o si?


3) ¿Hay algo más que quieras decir, algún saludo que quieras mandar por este medio o lo que sea?

Agregar que además de la escritura (disciplina que ahora voy a desarrollar con mucha más prudencia) he incursionado en el interesantísimo y nunca tan bien ponderado mundo del avistamiento de aves. En este viaje hacia mis adentros, he descubierto cierta cercanía con estos seres que no necesitan dinero para ser buenas personas, que no hacen guerras, que no están llenos de rencores y que además pueden volar. Especialmente me he identificado con el churrinche o “atrapamoscas sangretoro” (Pyrocephalus rubinus) y ya que me has dado la oportunidad, quisiera hablar un poco sobre él. Es un ave migratoria de la familia Tyrannidae, que se encuentra en Argentina, Aruba, Belice, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Nocaragua, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. Mide entre 13 y 14 cm y pesa aproximadamente 14 g. El macho tiene copete rojo carmesí brillante, antifaz negro, garganta roja, abdomen y pecho rojo, dorso gris, alas negras, cola negra y pico negro. La hembra y los ejemplares jóvenes son de un color gris ceniza con pintas blancas por todo el cuerpo excepto por la parte del abdomen que es de un color anaranjado, también poseen el pico de color negro. Se alimenta especialmente de insectos que los caza generalmente en vuelo. Habita en campos abiertos, montes, entre la vegetación acuática y en las orillas de los bosques. Se reproduce en primavera en los extremos sur y norte de su rango, al volver de su migración. Construyen un nido con forma de tazón que lo fabrican con telarañas, pastos, tallos, etc. Allí la hembra coloca 3 a 5 huevos grisáceos con pintas marrones. Los pichones nacen alrededor de los 14 o 15 días de incubación, nacen con el mismo color de la hembra excepto con el abdomen anaranjado. Durante el período reproductivo el macho adquiere coloración roja brillante y después de la reproducción parte de sus plumas se hacen castañas u opacas, características del descanso sexual.
 
© Narcotráfico de órganos | Designed by Blogger Templates.