Querid@ Flavi@


Ya se que hubiera sido más fácil agarrar un teléfono y llamarte, pero bien sabes que nunca fui buen@ para hablar, y que siempre me sentí más comod@ escribiendo, sobre todo a la hora de decir cosas importantes. Me dirás que soy cobarde, inmadur@, o que escribir cartitas es cosa de niñ@s tont@s, pero es algo que siempre me ha funcionado. De hecho recuerdo mi primer amor, en la escuela, se llamaba Renat@ y se sentaba justo detrás de mi. Siempre buscaba la forma de llamar su atención y encontraba cualquier excusa para girarme y verl@ aunque sea unos segundos. A veces me sonreía, no tenía much@s amig@s y hablaba poco con el resto de nosotr@s, los demás compañeros de clase. No fue sino a través de una cartita  borroneada por tantas inseguridades que finalmente pude decirle: "gusto tuyo". Su respuesta fue un dibujo de un espiral que se iba haciendo cada vez más oscuro hacia el centro, como una especie de ojo monstruoso hecho con trazos fuertes y frenéticos que terminaban rompiendo parte de la hoja. Interpreté eso como un "yo también". Supe años más tarde que Renat@ había intentado quitarse la vida varias veces y que de hecho militaba activamente a favor del suicidio anómico. Un@ nunca sabe con que tipo de enferm@ mental comparte sus primeros sentimientos amorosos hasta que ya se es lo suficientemente madur@ como para prevenir esas cosas, hablando de frente y dejando de mandar cartitas.
Como yo aún no he accedido a ese nivel de madurez, sigo sin saber qué tan loc@ estás vos, o yo, porque tampoco es cuestión de culpabilizar al otro sin mirarse un@ primero.
Y fijate que un poco loc@ tengo que estar yo, que se me dio por agarrar ese avión sin decirte nada y venirme a este país en donde ni siquiera se usa nuestro alfabeto para escribir. En donde con una gran moneda con un escudo lleno de pájaros puedo comprar todas esas cosas que tanto me gustan y que vos detestabas, porque decías que me encerraban aún más en mi mism@.
Me imagino que en este momento me estarás odiando, y que tus amig@s deben hablar pestes de mí a la vez que te presentan candidat@s para ocupar mi lugar. Para serte sincer@, lo segundo no me molesta tanto como lo primero, sobre todo porque se que un@ de l@s que más te debe estar llenando el coco es Camil@, y sabés como l@ odio.
Acá he conocido gente interesante y he hecho vari@s amig@s, y lo cierto es que me he estado llevando muy bien con un@ de ello@s, se llama Erbt y es ciertamente lind@, aunque aún no se lo he dicho. No creas que te cuento esto para darte celos, ya sabes que no soy de es@s tip@s rayad@s que les encanta hacer celar a sus novi@s... aunque supongo que nosotr@s ya no somos nada de eso.
De hecho te estoy escribiendo para contarte que finalmente he tomado una decisión importante, aunque quizás poco te importe.
Desde que me vine he estado yendo mucho al cine y en una de las películas que vi aparecía un perro ciego y sin patas intentando tener sexo consigo mismo, en este intento comenzaba a rodar hacia un barranco por el cual caía y moría días más tarde, solo, triste y ciego. Algo tocó en mi esa escena que después de verla no hice más que pensar en una sola cosa durante algunas semanas: cambiarme de sexo. No se cual fue la asociación, pero lo tome como una revelación y ahora ya estoy segur@ de querer hacerlo. Ya he visto al médico un par de veces y me he estado informando sobre el asunto, parece no ser riesgoso, más considerando que yo soy san@ y siempre hice deportes.
No creo que te esperaras algo así, siempre fui un poco rar@ pero no se si alguien hubiera podido anticiparlo. Creo que después de esto me voy a sentir mejor conmigo mism@, liberad@ de este cuerpo que ya no me pertenece a mi ni a vos, y finalmente me voy a reencontrar con lo que alguna vez, en alguna otra vida, debo haber sido...
Bueno, la dejo por acá porque ya debes estar aburrid@, y aparte estoy en un ciber, que en este país están prohibidos y no quiero ir pres@ más aún estando indocumentad@.
Te dejo un beso Flavi@, quizás la vida nos reencuentre y yo ya no sea más Marian@ sino Marian@, y a lo mejor vos seas Flavi@ y hasta nos podamos escapar junt@s a algún otro país, con un alfabeto más raro y con monedas más grandes y más llenas de animales.
              Cariños,
                           Marian@.

1 comentarios:

  1. Efe (Abel) dijo...:

    el Tipo era una mina!!!

 
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