Defensa personal: aprenda a defenderse de unicornios buscapleitos

Aprenda a defenderse de unicornios buscapleitos


Es una escena ya, lamentablemente, habitual: uno va caminando por la vereda a cualquier hora del día y un unicornio, mascando chicle, con su gorrito de beisbolista con agujerito para que salga su cuerno, sus camperas deportivas desprendidas, sus pantalones de nylon holgados y sus cuatro championes con resortes, nos sale al cruce en esa típica actitud de buscapleitos que solo los unicornios menores infractores saben tener.
Muchas veces no se trata de un solo unicornio buscapleitos, sino de un grupo de ellos. Suelen estar amontonados a los gritos en una esquina, comiendo snacks, escuchando música clásica a todo volúmen en sus celulares coloridos.Pero a no temer: hoy aprenderemos las técnicas básicas para poder defendernos.

Lo primero, es tratar de evitar la confrontación.

Muchas veces indignados por los chistidos, las provocaciones o las simples miradas de desprecio de los unicornios al vernos pasar, caemos en el error de perder la calma: el unicornio es muy de percibir cuándo uno es potencial víctima y cuándo no. Lo importante aquí es tratar de no crear la confrontación al intentar evitarla. No asuma que los unicornios van a atacarlo, porque de esa forma estaría provocando usted, en cierta medida, el ataque.





No baje la mirada al pasar entre el grupo de unicornios.

Una escena común es que al vernos llegar a la esquina, algunos miembros del grupo de unicornios se coloquen a ambos lados de la vereda, haciendo una especie de "pasillito" para que uno tenga que pasar por el medio, y así hostigarlo con palabras soeces, con miradas de desprecio o gruñidos, cuando no directamente golpes o canciones de Ricardo Montaner cantadas a coro.
Una persona ante esa situación suele cometer el error de bajar la mirada, de adquirir una actitud sumisa, de víctima antes de serlo. No baje la mirada; sosténgala arriba, pero sin hacer contacto visual con los unicornios, porque si lo hace, puede pasar algo perjudicial para usted, que veremos en el punto siguiente.

No mire el cuerno del unicornio

Si hay algo que odia el unicornio, es a los coreanos. Pero más allá de eso, odia que le miren el cuerno. Es una cuestión de honor,una especie de código que nosotros los homo sapiens sapiens a veces no alcanzamos a entender. No le mire el cuerno a un unicornio. Repito. No le mire el cuerno a un unicornio. Esa es la mayor provocación posible -dejando de lado la de poseer la nacionalidad coreana- que se le puede hacer a un unicornio, y muchas veces lo hacemos sin querer, como parte de una estrategia de defensa, intentando no parecer sumisos. Lo mejor es mantener la cabeza arriba, la mirada arriba, pero mirando hacia adelante. Si un cuerno de unicornio se le cruza en su campo visual, gire su cabeza en otra dirección, o cierre los ojos. O arránqueselos.

No muestre señales de miedo ni de disgusto

Lo más común es que los unicornios decidan hostigarlo cuando usted pase por el pasillito que le han armado.
Seguramente le digan cosas para hostigarlo, como "che, mirá cómo te estamos hostigando, ja ja ja", o "buuuuuuu somos los unicornios y te damos miedo, mirá como te damos miedo, buuuuuu". No entre en pánico. Mantenga su actitud digna, pero no se pase, no muestre desprecio hacia ellos, porque de hacerlo ¡su vida podría estar en peligro!



Su disgusto es el alimento de la sed de violencia del unicornio

El unicornio menor infractor siente un placer morboso y perverso al ver el miedo ajeno, pero mucho más aun cuando percibe cierta actitud desafiante, o discriminatoria. Si usted destrata a un unicornio con su mirada, o con algún gesto, los unicornios lo atacarán como solo ellos saben hacer. Por eso es conveniente que evite mostrar disgusto.Muéstrese como si nada estuviese sucediendo, como si usted estuviese mirando la tele en su cuarto mirando Bendita tv. Es decir: vacíe su mente. Y camine.

Evitar la confrontación no siempre funciona. Defiéndase.

Muchas veces los unicornios, a pesar de todas nuestras precauciones, se ponen violentos e intentan atacarnos. La defensa óptima contra un ataque de unicornios es la de un arma de fuego. Si no la posee, lo felicito, porque se ahorra un problema; en este caso deberá utilizar su cuerpo, técnicas de artes marciales que previamente deberá aprender, vea videos en youtube donde muestran técnicas básicas de Aikido, vea las peleas de Valetodo en televisión o arrímese a alguna cancha de baby fútbol para sacar algunos piques a los padres y madres violentos que cruzan de un lado a otro para defender el honor de alguno de sus hijos.


Finalmente, algo para reflexionar:

La idea de "conquista amorosa" le debe resultar repulsiva al hombre sensible, pues "conquista" implica imposición y violencia; nada más que mi desprecio merece aquel que intenta imponer amor a otra persona.

¿Qué tiene que ver ésto con los de los unicornios? Nada, naturalmente.Pero lo quería decir.











Kris Namurti

"Anoche soñé que era una boxeadora uruguaya, hoy ya no se si soy un filósofo hindú que soñó que era una boxeadora plancha o soy una mariposa que sueña que es un filósofo de la antigua china".

Así se llama el libro de Kris Namurti, ustedes dirán que es un título demasiado largo, muy bien, excelente apreciación cerebritos, pero eso qué importa? ¿acaso tienen pensado tatuárselo en la frente? Como sea, lo cierto es que es realmente largo; no obstante, este es un detalle que parece no haberle importado demasiado a Namurti, quién luego de su controvertido y archiconocido cambio de nombre y de sexo, saca este libro autobiográfico que promete llevar a sus lectores a un viaje hacia lo más profundo de la naturaleza de la mente humana.

Yo, como crítico literario, estoy plenamente en contra de las autobiografías, esa palabra es casi un oxímoron, ¿cómo se puede escribir una biografía de una persona que va viviendo la mitad o menos, o más -no importa- de su vida? ¿Qué pasaría si después de escribirla es abducido por una nave espacial y elegido para gobernar en un planeta lejano habitado por seres hermosos? El libro pasaría a ser algo parecido a una de esas enciclopedias de ciencias naturales que unas señoras con el peor trabajo del mundo nos iban a vender a la escuela, con información atrasada, vieja, obsoleta. Es entendible que la persona biografiada quiera percibir las ganancias de su libro estando aún con vida, pero entonces debería llevar otro nombre, o al menos agregarle la palabra "incompleta" en el título. O en su defecto escribirla e inmediatamente después matarse, no sin antes relatar el suicidio en el capítulo final. Pero al margen de todo esto, y aún considerando que el libro de Kris Namurti no alcanza ninguno de los objetivos que se propone, creo que igualmente merece una breve reseña.

En esta autobiografía, la ex boxeadora cuenta en tercera persona su nacimiento, recuerdos del barrio de su infancia, los primeros golpes recibidos y propinados desde y hacia sus múltiples padrastros, desde sus primeras peleas en la Casona de Campbell hasta sus mejores combates dentro de un ring ya como boxeadora profesional, e incluso su incursión en el mundo de la psicología como estudiante de la UdelaR. Todo eso en el primer párrafo del libro, que constituye el primer capítulo.

El resto de la autobiografía consta de un segundo capítulo que escribe en primera persona y que comienza relatando la visión que tuvo mientras yacía inconsciente sobre la lona del cuadrilátero, luego de un brutal KO. Según lo que escribe Namurti, ese gancho izquierdo le hizo conocer La Verdad -en el sentido filosófico de la palabra- y cuenta cómo soñó que era Krishnamurti que soñaba que era Zhuangzi que soñaba que era una mariposa y que cuando se despertaba no sabía si era Zhuangzi que había soñado que era una mariposa, o era Krishnamurti que había soñado que era Zhuangzi que era una mariposa, o era Zhuangzi que había soñado que era una boxeadora que la habían noqueado, o era un filósofo hindú que en realidad era un psicólogo chino que soñaba con ser una mariposa boxeadora adicta a la pasta base pero se despertaba siempre en la mejor parte.

Yo acá traté de resumirlo un poco pero es infinitamente más larga la sucesión de falsos sueños y falsas vigilias, concluyendo incluso que según él/ella, todavía se encuentra en KO y que de alguna manera todos lo estamos, pero no queda claro por qué. Luego detalla la operación del cambio de sexo, y la operación para envejecer, así como también las operaciones realizadas en diversas ventanillas para poder cambiarse de nombre.

Las últimas páginas contienen dibujos de la evolución del cuerpo de Kris Namurti hechos por él mismo, desde el nacimiento de aquella tierna beba hasta la abrupta transformación en un viejo asiático. La idea es pasar rápidamente las hojas y ver cómo las figuras de la metamorfosis cobran movimiento.

Hierro

Arcadas y más arcadas. De la cama al baño, una y otra vez. Vomito y me acuesto boca arriba. Repaso mentalmente todas las comidas ingeridas ayer. Son muchas. Soy incapaz de identificar el veneno que me arrastró a mi estado actual. ¿Habrá sido la pascualina? Imposible. Nunca es la pascualina. ¿Cómo saberlo? Siempre se consumen muchas cosas. Es como buscar el culpable de un homicidio cuando éste fue perpetrado por una confusa multitud enardecida. Una multitud de la que uno mismo forma parte, al fin y al cabo fui yo quien ingirió todo ese alimento. Qué analogía tan ridícula y carente de sentido. La cuestión es que estoy mal.
Tomo un té y lo vomito casi en seguida. Ok. Tomo agua entonces. Vomito el agua. La puta madre. No tomo nada. Vomito bilis, o lo que sea esa sustancia amarga horrible que parece sangre de extraterrestre. Mi garganta me arde, mi cuerpo tiembla, no me puedo mover porque me dan ganas de vomitar otra vez. Me quedo acostado.
Mientras miro el techo pienso en los pasos a seguir. Planeo conseguir atención médica apenas se me pase un poco la cuestión y pueda caminar diez pasos sin que un vómito me detenga. El teléfono está a más de diez pasos.
Creo que estoy un poco mejor, pero me empieza a doler la cabeza. Meto la mano debajo de la cama y saco una revista que no sabía que estaba allí. Es una Muy interesante que tiene un artículo sobre una “sustancia milagrosa”, un aislante excepcional que será –en el futuro próximo– utilizado para fabricar de todo, desde heladeras hasta viviendas. Miro la fecha: mayo de 1996. Pienso que a esta altura, quince años después, ya deberíamos estar disfrutando los beneficios de la sustancia milagrosa del futuro. Pero resulta que no, como siempre suele suceder con estas cosas. La revista parece estar escrita por la misma clase de gente que escribe las publicaciones argentinas dedicadas a exponer la vida privada de los famosos: el estilo es sensacionalista y hay por doquier frases chotas del texto destacadas en recuadros.
Suena el teléfono. No atiendo, no me dan las bolas para levantarme. Suena el timbre. La concha del pato. Debería atender, debe ser el censista. Me contaron que hay una multa como de ocho mil pesos para los que no atienden al censista. Se fueron un poco al carajo, se fueron. Con cobrarme quinientos pesos de multa ya me convencés, loco, no hay necesidad de estar fijando cifras exorbitantes. No lo atiendo nada, igual, dicen que te dejan un aviso y vienen después.
Son las seis de la tarde. El sol entra por la ventana entrecerrada y me da en la cara. Creo que estoy mejor. Me siento bastante bien, podría intentar comer algo. Trato de ir juntando coraje para levantarme e ir hasta la cocina. Me queda algo de arroz, creo. Ah, no tengo sal. Fui como cinco veces al almacén ayer y me olvidé de comprar sal. Es que te dura tanto la sal que te acostumbrás a tener siempre y cuando tenés que comprar no lo hacés.
Surge en mí una sensación rara. Mi respiración se acelera y empiezo a sentir claramente los latidos de mi corazón. Mierda, voy a vomitar otra vez. Pasan los minutos y la sensación de vómito inminente no termina de conformarse. Esto es otra cosa. Siento una puntada en el estómago. Bueno, esto es grave. Me asusto. Permanezco inmóvil y en estado de alerta durante varios minutos. Mi vientre comienza, lentamente pero sin pausa, a hincharse. No puedo creer lo que ven mis ojos, nunca había sido testigo de una cosa semejante, así que no sé que hacer. Solo me quedo inmóvil como un idiota, con los ojos fijos en esa porción de mi cuerpo que se infla hasta cobrar dimensiones impensadas. Ahora parezco una mujer embarazada, y la cosa sigue creciendo. Trato de gritar pero no me sale nada, me desespero, intento ponerme de pie pero no logro hacerlo. Me muevo frenéticamente, me caigo de la cama, pataleo en el piso, no logro gritar pero emito chillidos agudos casi inaudibles.
La cosa paró de crecer, y ahora mi cuerpo es una inmensa bola deforme desparramada en la habitación, de esta bola emergen mis brazos y piernas que aún se sacuden nerviosa e inútilmente. Mis ropas fueron desgarradas hace rato, estoy desnudo y empapado en transpiración. Mi rostro está cubierto por una mezcla de lágrimas y mocos, los ojos muy abiertos no parpadean. Respiro por la boca con mucha dificultad, cada segundo que pasa es un horror indescriptible. Quiero morir. Siento una leve vibración en mi interior y me entusiasmo pensando que este sufrimiento espantoso va a llegar a su fin.
En ese instante el gigantesco vientre del hombre se desgarró, y de su interior emergió un hombre de zapatos, pantalón de vestir, camisa celeste, corbata roja y saco. Era Luis Hierro López. El ex vicepresidente quitó con su mano izquierda algunos restos de sangre y tejido de su hombro derecho, salió caminando de la habitación y cerró la puerta. Tenía una misión que cumplir.

Test: ¿Es usted hincha de fútbol?

Elija la opción que más le guste. Vaya anotando los puntos y luego sume. Vea luego los resultados. No es tan difícil. Vamos ¡Anímese!


1- ¿Le gusta el fútbol?

A- Sí.
B- No.
C- No entendí.

A= 0 B= 10 C=5

2- ¿Si usted pudiera elegir una ocupación, cuál sería?

A- Futbolista.
B- Periodista deportivo.
C- Periodista deportivo que trabaja a nivel de campo.
D- Periodista deportivo que cubre vestuarios.
E- Periodista deportivo que cubre exteriores y hace móviles de color.
F- Murguista.

A,C,D,E=5 B=10 F=0

3- Se está desarrollando un partido. ¿Qué conviene hacer?

A- Mirar.
B- Alentar al equipo propio.
C- Saltar de espaldas a la cancha, agarrado de una bandera.
D- Saltar de espaldas a la cancha, agarrando una regadera de plástico de color azul.
E- Sacarse fotos para luego subirlas a Facebook en un album titulado "yo en la cancha".

A=-5 B,D=5 C=10 E=0

4- El equipo ha ganado ¿Qué conviene hacer?

A- Celebrar.
B- Indignarse.
C- Insultar a los que perdieron.
D- Irse rápido a casa para ver Pasión.
E- Salir a romper cosas.

A=0 B,C,D=5 E=10

5- El equipo ha perdido ¿Cómo conviene reaccionar?

A- Indignarse y salir a romper cosas.
B- Indignarse con los que se indignan.
C- Insultar a los jugadores propios y rivales.
D- Pedir que vuelvan los milicos.
E- Salir rápido para llegar a casa y ver Pasión.
F- Salir rápido para llegar a casa y ver La Pasión de Cristo.

A,B,D=5 C= -10 E,F=10


6- El equipo ha empatado. ¿Cómo conviene reaccionar?

A- Quemar asientos.
B- Bailar.
C- Insultar a los jugadores, jueces y periodistas.
D- Decir a los gritos "no vuelvo nunca más."
E- Quemar el carné de socio para canalizar la frustración.
F- Quemar el carné del nene, que trajo unas notas que ni te cuento.

F= O B =-5 A, C= 10 D, E= 5

7- En la tele, un periodista está diciendo algo que a usted no le gusta. ¿Qué hace?

A- Se indigna.
B- Se indigna e insulta al televisor.
C- Escucha los argumentos que plantea el periodista.
D- Se indigna, llama al canal e insulta al aire al periodista.
E- Se indigna, llama al canal (diciendo nombre y barrio) e insulta al aire al periodista.
F- Apaga el televisor y luego lo prende de vuelta, fascinado con su funcionamiento.

A,B,D= 5 C=-10 E,F= 10

8- En el supermercado se encuentra con un sujeto que viste una camiseta de fútbol con colores distintos a los de su equipo. ¿Cómo reacciona?

A- Continúa con sus compras; después de todo, cada uno tiene derecho a ser hincha del equipo que le plazca.
B- Lo mata.
C- Llora, seguramente por un conflicto mal resuelto que le impide soportar cualquier tipo de frustración.
D- Salta en el lugar, hostigando al sujeto antes mencionado con palabras de corte soez que vengan a disminuir el concepto que los demás tengan de él.
E- Compra Absenta, bebe y hace un test de múltiple opción a pesar de que el reloj dice que ya son las 6:34 de la mañana y usted debería estar ya durmiendo.

A,E=-10 C= 0 D =5 B = 10

9- Su hijo le dice que es hincha de su "tradicional rival" ¿Qué hace?

A- Lo mata.

A= 10

10 ¿De qué equipo era hincha Artigas?

A- Del equipo del que usted es hincha, naturalmente.
B- De ninguno. Creer que Artigas era hincha de algún equipo es caer en un grosero anacronismo.
C- Del rival de todas las horas, por eso perdió y se fue a Paraguay.
D- Artigas son los padres.

A,D=5 B =-10 C=10

Resultados:

Entre -40 y 0 : Espantoso. Usted no es un hincha; ha perdido su tiempo haciendo este test. ¿Sabe qué? Váyase del país.

Entre 0 y 40 : Mal. Usted debe ser un hippie. Agarre su bicicleta, su morral y su bolsa de nylon llena de naranjas y váyase del país.

Entre 40 y 60 : Bien. Usted cuando se enoja es hincha. Va por el buen camino. Indígnese más. No se olvide que los demás siempre están tratando de perjudicarlo.

Entre 60 y 80 :¡Iei! Usted es un hincha. Pero claro, más allá de eso, usted no tiene nada, tan solo vacío existencial, tan solo un fetiche con un equipo de fútbol que lo emociona igual que el piii piii piii del microondas emociona a un perro a la hora de comer.

Entre 80 y 100 : Fantástico. Usted es el más hincha de todos. Felicitaciones. Su vida debe ser una maravilla.

Entre 100 y 120 : Claramente usted ha hecho trampa, porque el puntaje máximo era 100.



 
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