Ensayo sobre la ceguera

En "El desarrollo de los procesos psicológicos superiores", Vigotsky nos dice que "la resolución de problemas era el principal fenómeno que caracterizaba al dominio filogenético; para esto, se analizó las ideas de Köler sobre la acción práctica mediada por herramientas en chimpancés y gorilas, con el propósito de establecer algunas precisiones respecto a cómo esta acción (de chimpancés y gorilas) pudo compararse con la acción humana. En este sentido, nuestro interés se dirigía a establecer que en los monos, tales acciones para resolver problemas se hallan restringidas por factores contextuales concretos; los monos permanecen "esclavos de la situación", mientras que los humanos poseemos medios representacionales (instrumentos mediadores) que nos permiten superar esas limitaciones..."

El pasado 14 noviembre, una vez más arribó a la ciudad de Montevideo el neuropsicólogo bielorruso Lev Semiónovich Vigotsky(ев Семёнович Выготский), luego de haber estado en tierras charrúas hace dos años con motivo del Ancel Fest, aquella fiesta dionisíaca en la que bandas de todo el mundo sacudieron el velódromo municipal con su rock. Lo puedo afirmar porque fui obligado y me dormí en la segunda banda. Como sea, hoy no hablaremos de música sino de ciencia, puesto que el científico soviético trajo una vez más, y aparentemente en el marco de una nueva investigación, a su más evolucionado simio, a su chimpancé predilecto, a su gorila de la suerte, a su primate mimado.
Más acá o más allá de lo que esté investigando particularmente en este momento el psicólogo constructivista, todo se enmarca dentro de su grán interes por dilucidar aquello que nos separa a los seres humanos del resto de los animales, y qué mejor manera de hacerlo que dsifrazando un simio de persona, cortarle el cerquillo, sentarlo detrás de una batería, darle dos palos y ponerle un nombre: Marky Ramone. Como ustedes sabrán, primero fue Marky a secas, lo de "Ramone" vino después, cuando el investigador lo consideró apto para integrar la banda que él mismo había creado años antes, justamente con el fin de introducir el primate en ella una vez alcanzada la fama mundial. Es así que corrió de una patada en el culo a Tommy Ramone y sentó detrás de los platos a Marky.
El resto es historia conocida: Marky probó el alcohol y empezó a tener problemas para relacionarse sanamente con la bebida, lo corrieron de la banda (de una patada en el culo) y se perdió en el mundo de las drogas, las mujeres, los tatuajes y las motos grandes.
Aún hoy, pleno siglo XXI, hay quienes descreen del carácter de orangután simiforme de Marky Ramone, alegando que todo su accionar es propio de un Homo-Sapiens y que por tanto debe ser un ser humano. Hoy quiero que esto quede claro: no lo es. Basta con reparar en su comportamiento detrás de la batería, observar cómo agita por el aire los palos, esa herramienta primera que algún tatarabuelo suyo usó por primera vez para bajar un fruto de un árbol, para pegarle a otro animal o para pegarse a si mismo, pero nunca para transportar fuego de un lugar a otro. No es otra cosa que la acción mediada por un instrumento (palo, rama) con el objetivo de perseguir un fin determinado, que sería provocar un sonido.
Claro que Vigotsky fue más allá y sistematizó esta acción en compases cuadrados, aprehendibles para un simio entrenado y sin mucho porcentaje de alcohol en sangre; así nació el punk, lo inventó Vigotsky en un laboratorio soviético para combatir la guerra fría, como tantas otras cosas inventadas en laboratorios soviéticos para combatir la guerra fría (podemos decir que Marky Ramone es a la música, lo que la perra Laika a la astronomía; vale decir que aunque no existan registros, los coreanos ya habían hecho experimentos parecidos con niños, pero de una atrocidad imposible de poner en palabras); la diferencia con el hombre es que el primate "sigue esclavo de la situación", mientras que nosotros tenemos el signo, que nos permite dar sentido y mediatiza nuestra relación con el mundo.
Marky toca la batería pero no sabe que está tocando la batería, y no porque toque más borracho que el Pepe Guerra, sino porque no puede significar a la batería, y es precisamente eso lo que lo convierte en inocente: de lo feo que toca y de lo feo que es, pero a su vez en esclavo: de la situación, de Vigotsky, de la batería, del alcohol, de los palos, de la ex Unión Soviética, etc.

Marky Ramone: el chimpancé con más groupies del planeta.

3 comentarios:

  1. Daritxo dijo...:

    Excelente explicación, muy bien fundamentada.

    1- ¿Notaste el parecido de Marky con Dolina en esa foto?

    2- ¿Este blog es pro psicólogos soviéticos que se negaban a ser conductistas cuando HABÍA que ser conductista?

  1. Heisenberg dijo...:

    1- Sí, son sospechosamente parecidos, mmm...
    2- Este blog está a favor de cualquier científico soviético que haga experimentos éticamente cuestionables.

  1. Cuchara dijo...:

    ¡Aguante la psicología, loco!

 
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