Terry Jones: el hombre que se enfrentó al mundo por perseguir un sueño

Siempre dije que Uruguay no llegará jamás a ser un país primer mundista en tanto no sea capaz de producir algunos adolescentes descompensados que entren a los liceos y maten gente al azar, para luego quitarse la vida a sí mismo. Acá estamos lejos de que cosas así sucedan porque producimos pobreza antes que esas otras cosas, entonces si alguien entra armado a alguna institución educativa, será a alguna escuela y para chorrearse las ceibalitas, venderlas e inyectarse pasta baste por la nariz. He ahí la diferencia entre un país rico y uno pobre. Y ahora sí, otra cosa que nos falta a nosotros es tener tipos como el pastor Jones.

Hoy, Terry Jones, es el feliz pastor de una iglesia evangélica ubicada en un pueblito de Florida, pero antes de eso fue un niño. Y como todo niño, fue abusado por un cura. Y los curas, como todas sabemos, antes fueron niños víctimas de abusos sexuales por parte de otros curas, que fueron abusados por otros y así sucesivamente hasta el primer cura: Adán, del cual Dios lógicamente abusó. Y este es el origen del sujeto, el sujeto de la castración freudiana, el sujeto edípico de Sófocles, el sujeto disciplinado de Foucault, el sujeto fragmentado del capitalismo mundial integrado, el sujeto traumado, angustiado, con nombre ridículo del que todos sus amiguitos de la escuela se burlaban haciendo rimas tontas. Pero no quiero hablar de mí, hablábamos del pastor Jones. El pequeño Terry, a diferencia de los otros niños de su barrio, era muy pobre, por lo que a la temprana edad de 4 añitos tuvo que empezar a trabajar a una mina a unos 15 km de su casa y donde desempeñaba tareas bastante peligrosas pero muy útiles, puesto que su pequeño y escurridizo cuerpecito era capaz de acceder a lugares imposibles para un adulto. Por esa época conoció al pastor Duncan, un coreano nazi cuyo verdadero nombre era Yong Jun Choe y que tuvo que ocultar su identidad luego del suceso de Pearl Harbor. Con el correr del tiempo, Duncan se fue convirtiendo en el mayor referente espiritual de Terry, al punto que con tan solo 6 años, él mismo se tatuó la cara de aquel en la espalda. Luego de esto Duncan le propuso que sea su monaguillo y por supuesto abusó de él, pero como ya sabemos, a los pastores se les tiene permitido abusar de sus monaguillos. De esta forma, Duncan se empezó a enamorar del pequeño Terry, hasta que un 10 de setiembre, en un arrebato de romanticismo le propuso huir juntos a Corea del Norte. Ese día se destapó todo sobre la verdadera identidad de Yong Jun Choe, del cual nunca más se supo nada, y también ese mismo día algo se despertó dentro de Terry Jones.

Hoy, este pastor a quién los años y las desventuras lo han convertido en un sabio, asegura que las coincidencias no existen, y que por tanto no puede ser un mero capricho del azar que los atentados a las torres gemelas hayan sido un 11 de setiembre –un día después de que él se enterara la verdad y tan luego justo en las torres gemelas, clarísimos símbolos fálicos- y propone el “International Burn a Korean Day”. La idea es acercarse a su iglesia a eso de las 6 de la tarde con un alimento no perecedero y algún coreano para quemar, “para que no haya nunca más un Duncan entre nosotros”.

Terry Jones aún espera con la paciencia que sólo Dios le puede dar, el día en que encuentre al pastor Duncan entre las góndolas de una tienda de pesca, para ponerle las manos alrededor de su cuello.

4 comentarios:

  1. Daritxo dijo...:

    Muy lindo. Muy gracioso. Como no nos vemos nunca he de hacer notar algo por acá por el comentario: en este blog abundan referencias a coreanos, ya sean del sur como del norte; ¿estamos en condiciones de decir que es el perfil del blog?
    "Inyectarse pasta base por la nariz".
    Muy bien usado. Entrecierro los ojos y muevo levemente la cabeza de arriba a abajo, asintiendo.

  1. Heisenberg dijo...:

    Aquella gente que habita en la república separatista de Peñarol sabe mucho más que yo de la práctica de inyectarse droga por la nariz, así que me alegra saber que fue pertinente la mención. Y lo de los coreanos es cierto, si los seguimos usando como insumo para las publicaciones en algun momento va a haber que hacer un post estudiando las posibles causas de este fenómeno.

  1. Efe dijo...:

    lo de los coreanos ya viene de larga data, si se fijan bien, en la Insert-coin Nº 3, en la editorial, hay una clara referencia a la extorsión por parte de los creadores de esta revista digital a la comunidad koreana.

  1. Seba dijo...:

    Y...me permito entrometerme (muy lindo post, por cierto) mi ex compañero de escrituras, Daritxo, tiene un chiste sobre los coreanos que data de la última época de La Karpa, que sirve como antecedente también.
    Cada vez más lindo el blog, aunque no comente así lo que se dice muy seguido.

 
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